lunes, 21 de enero de 2008

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El silencio otorga, y no es otorgar lo que me duele;es el silencio, silencio cuando tienes algo que decir... y te muerdes la lengua y se estrecha el puño, el corazón da saltos queriendo dar señal de lo que se reúne en el pecho y sube por la garganta formando un nudo. Pero, sólo sonries desviándo la mirada, con ese silencio que otorga y tus palabras sin su fin. Ahora éstas vagan por tu mente y dan origen a más preguntas y posibilidades. Te creas respuestas, pero aún diferencias casi de manera totalmente clara lo que se se queda vagando en tu mente (que no son sólo palabras) y lo que realmente sucedió en la escena. Ha de ser ese un consuelo, no?

2 comentarios:

Natu. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Natu. dijo...

Es complicado ésto del silencio...
yo amo el silencio, sentirlo y todo...
Pero cuando me veo frente a él como respuesta, es cruel, duele:
Hay silencio porque hay cosas que no puedes decir, que te oprimen el pecho y que luego te lamentas por no haber dicho;
Hay silencio, simplemente, porque no tienes nada que rebatir, y es ahí cuando otorga....




Recuerda que aún estoy aquí, y así por la eternidad :)


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